jueves, 24 de mayo de 2018

Corrientes, Capital Nacional del Carnaval


La Licenciada María Gabriela Quiñonez, del Instituto de Historia de la Universidad Nacional del Nordeste hizo una breve historia del Carnaval de Corrientes, y así cuenta.”En febrero de 2016, regresaba a Corrientes desde Rosario. En la terminal, al despachar mi equipaje, me preguntan: -¿A dónde viaja?…-A Corrientes. A lo que siguió: -¿A Corrientes, la Capital del Carnaval?  –¡Sí!”.
Desde la década del sesenta del siglo XX la ciudad de Corrientes, y las grandes y pequeñas ciudades del interior provincial, viven la experiencia del carnaval como un hecho cultural que ha trascendido los límites provinciales, al punto de que, en los años 60 y 70, Corrientes era sinónimo de Carnaval.
https://www.youtube.com/watch?v=Wrj_pzvOSjU
El Carnaval es, en la provincia de Corrientes, un hecho artístico que genera la entusiasta adhesión de la comunidad. En la ciudad de Corrientes, Capital Nacional del Carnaval, tuvo dos etapas claramente diferenciadas en sus características y modos de expresión popular: el Carnaval de los Barrios -del que hay constancias fotográficas desde la década del 20 y registros de crónicas periodísticas desde el siglo XIX- que comenzó a decaer hacia fines de la década del cincuenta, y el Carnaval de las comparsas, cuyas primeras manifestaciones se produjeron en 1961, y es al que llaman “Carnaval Correntino".



”.

Hasta ese momento, los Corsos eran desfiles de coches decorados y carrozas en las que los barrios presentaban sus reinas y princesas. La década del cincuenta estuvo marcada por carrozas escultóricas memorables, que fueron sin a lugar a dudas el principio de una tradición artesanal vinculada al Carnaval, muy propia de Corrientes. Los carroceros de los cincuentas fueron, por excelencia, los hermanos Pomares, Miguez, Buscaglia, Luis Alemany, el Maestro Rubén Vispo, Miguel Fiorio.

https://www.youtube.com/watch?v=0R19bOp4RNs
Los correntinos tienen otra vez su fiesta mayor que los convoca a vivar a sus comparsas, en una fervorosa competencia que no enturbia su natural calma y pacífica manera de convivir, más allá de la anécdota intranscendente a que puede llevar el entusiasmo de las tribunas rivales y que, las más de las veces no hace más que agregar sabor a la competencia. La sangre nunca ha llegado al río, pero el antagonismo es fuerte, expresivo, impetuoso.

Es indudable que una fiesta de esta magnitud, que tiene la ambición de ser una masiva manifestación de cultura popular, debe contar con el apoyo del Estado, sin que ello implique generar gastos públicos no deseados. El Estado no debe desentenderse de un acontecimiento tan importante, poderoso canalizador de inquietudes artísticas y generador de fuentes de trabajo para un numeroso y amplio sector de artistas y artesanos. En esta edición, y luego de muchos años de ausencia, a no ser por algunos actos de promoción no demasiado significativos, el Gobierno Provincial ha hecho un importante gesto positivo hacia el Carnaval, se ha involucrado como se lo venía demandando el pueblo carnavalero y ese gesto es un rayo de esperanza para el impulso que los correntinos creen que estaba faltando en su fiesta Mayor.

El de Corrientes es un Carnaval de Arte y Pasión.
Arte en la realización del vestuario, en las puestas teatrales de sus show en los que las comparsas desarrollan su argumento, su historia, en un espectáculo coreográfico de danza-teatro con formato de gran musical, en el escenario de anfiteatro “Mario del Tránsito Cocomarola”. Arte en la interpretación de sus grandes bandas y orquestas y en el virtuosismo de sus percusionistas. El comparsero correntino realiza un mes de ensayos diarios, sometido a una disciplina voluntaria que proviene de su compromiso con su Comparsa.
https://www.youtube.com/watch?v=H80fgXigm4g